Os presentamos la propuesta de Tamara Viñas, Diploma de Pastelería: una original tarta de queso y manzana.
Ingredientes
Para la tarta:
400 g de queso de untar
100 g de mozarella fresca
4 huevos
250 g de nata para montar
100 g de azúcar
15 g de harina de trigo normal
1 pizca de sal
Para la base de galleta:
60 g de harina de avena
60 g de harina de almendras
60 g de mantequilla
60 g de azúcar moreno
Una pizca de sal
Para el relleno de manzana:
3 manzanas
60 g de azúcar moreno
1 cucharadita de canela en polvo
1 chorrito de agua
Elaboración
Para la base de galleta:
Poner en un bol todos los ingredientes y mezclarlo con las manos hasta tener una masa; no trabajarla en exceso para que la mantequilla no se derrita. También se puede hacer con una máquina con el accesorio de la pala o escudo.
Meterla en la nevera durante unos 15 minutos para que enfríe y se pueda trabajar mejor.
Poner papel de horno en la base del molde y extender la masa dejando una capa fina. Volver a meter en la nevera otros 10 minutos.
Hornear con el horno precalentado a 180ºC con ventilador unos 12-15 minutos.
Dejar enfriar un poco hasta que se ponga más dura toda la base. Reservar sin desmoldar.
Para la tarta:
Batir en un bol los quesos para que se integren bien y se pongan cremosos.
En otro bol, mezclar los huevos con el azúcar sin exceso (no hace falta que doblen volumen). Después, incorporamos los quesos batidos y mezclar. Agregar la harina, tamizada previamente, y mezclar de nuevo un poco, solo para incorporarla, y una pizca de sal. Todo este proceso se puede realizar también utilizando batidora. Por último, añadir la nata sin mezclar demasiado ni usar batidora o varillas.
Para el relleno de manzana:
Pelar y descorazonar las manzanas. Después, partir en cuadraditos pequeños.
Poner en una sartén junto con el azúcar moreno, la canela y el agua. Mezclar todo e ir cocinándolo hasta que la manzana esté blanda y caramelizada. Subir un poco la temperatura al final para que se consuma todo el caldo.
Dejar enfriar.
Cuando haya enfriado, agregar a la tarta y remover ligeramente con una lengua para integrarlo bien. Por último, verter la mezcla sobre la base de galleta.
Hornear con horno precalentado a 180ºC durante 40-45 minutos.
Dejar enfriar antes de desmoldar.
Consejo: se puede comer pasadas un par de horas, aunque si se reserva en la nevera y se come de un día para otro el sabor es muchísimo mejor.